sábado, 24 de mayo de 2014

el caballo no despierta aún mojada en el carrusel, aún con mi pelvis desnuda y mis piernas duras
alineadas al horizonte, aún con mi ferviente asir dañino a su cuello.
el caballo no despierta si lo beso, si lo insulto al oído, si me enfermo.
el caballo no despierta.
el caballo no despierta quieto ni con miedo, ni en carrera.
el caballo es una máquina enfadada, tiesa en el silencio que acompaña a Sísifo y engendra
los cinismos de Camus
quién nos mira reír vulgar en el Café Müller sobre un caballo que da vueltas.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Afortunadamente es tiempo de las jacarandas,

porque ¡oh Whitman!, Whitman de lo contrario pelearíamos con Jesús Cristo
bajo las copas secas, y con la espada de Pedro cortaríamos su cabello,
dejándolo mullido y pasmado,  con el dolor en daga sobre nosotros en medio
del pecho, en medio de nada, sobre esta tierra
terrible, contemporánea.

Afortunadamente es tiempo de jacarandas....