miércoles, 21 de mayo de 2014

Afortunadamente es tiempo de las jacarandas,

porque ¡oh Whitman!, Whitman de lo contrario pelearíamos con Jesús Cristo
bajo las copas secas, y con la espada de Pedro cortaríamos su cabello,
dejándolo mullido y pasmado,  con el dolor en daga sobre nosotros en medio
del pecho, en medio de nada, sobre esta tierra
terrible, contemporánea.

Afortunadamente es tiempo de jacarandas....


No hay comentarios.:

Publicar un comentario